Concierto de Jaromír Nohavica

La celebración del 20 aniversario de la enseñanza de las lenguas checa y polaca en la Facultad de Filosofía y Letras de Granada trajo consigo una serie de actividades el día 15 de abril. De todas ellas pude asistir a una de las más atractivas por el aporte cultural que trajo consigo a través de la música, que como dice Antonio Martín Moreno, es “la más social de las artes”.

El evento tuvo lugar en el Aula Magna a las 19.00. Desafortunadamente, sólo actuó Jaromír Nohavica, pues el representante polaco sufrió un accidente que le impidió asistir. De carácter gratuito, me extrañó que la mayoría de los asistentes pertenecieran a otros grados distintos al nuestro. Es cierto que el cartel no avisaba que las letras serían traducidas en un proyector, y quizá por eso mucha gente no asistió ante la imposibilidad de entender el idioma, pero, seamos honestos, si nos interesa la letra, buscamos su traducción debajo de las piedras. Además, recordemos que el interés no sólo está en la letra, pues hay mucho más factores en la música que nos muestran cómo es una cultura, su técnica performativa, la métrica, el efecto unificador que produce su escucha entre personas que no hablan el mismo idioma…

Fue una muy grata experiencia escuchar a Jaromír Nohavica, eminencia en el campo de la música checa. Su trayectoria no es precisamente corta y es un claro ejemplo de cómo con interés y tesón se puede llegar a la cima desde lo más bajo. Jaromír Nohavica, entre otras ocupaciones, es poeta, dramaturgo y compositor de música para niños. Sus canciones están plagadas de sarcasmo y crítica social y su temática es sorprendentemente diversa. Entre sus producciones destacan las adaptaciones poéticas en lengua checa de óperas de Mozart como Las bodas de Fígaro. Además, está fuertemente imbuido por las ideas cervantinas y en muchas de sus canciones hace referencia a Don Quijote de la Mancha, llegando incluso a identificarse con él.

Su música puede hacer reír, levantarte el ánimo o hacerte llorar de emoción, porque independientemente del idioma que utilice, su carisma rompe esa barrera. Este personaje, mundialmente conocido, agotó las entradas en el resto de conciertos que dio en su gira española, lo que no justifica la ausencia de oyentes a este concierto dado en nuestra facultad, puesto que éste además era gratuito. ¿Es posible que si hubiera que pagar por verlo hubiera sido mejor considerado? Lo dejo ahí… sin ánimo de ofender a nadie, es una simple reflexión tras una clase en la que nos plantearon algo similar.