El sueño flamenco

 

El pasado miércoles pudimos disfrutar de la obra El sueño de Federico, una mezcla de teatro y poesía con ritmos flamencos de la mano de José María Cortaelo Asturias y el Grupo de Teatro Entresueños. La representación, que comenzó a la hora prevista, aunaba cante, baile, toque y narración en una nueva visión de las últimas horas de García Lorca. El Aula Magna de la Facultad de Filosofía y Letras fue el punto de encuentro para esta obra enmarcada en el Ciclo “Otras Músicas” de la Cátedra Manuel de Falla.

El poeta, dramaturgo y articulista José María Cotarelo es el autor de esta obra onírica. El poeta asturiano tiene varios libros publicados así como obras de teatro, destacando El ensayo, El presidente o Misa poética. El amplio elenco de artistas granadinos elegidos para esta representación cuenta con Rosa Mercedes Zárate (baile), Sensi Martos (cantaora), las guitarras de José Carlos Zárate y Julián Fernández, Eloy Heredia (flauta), Álvaro Peregrina (violonchelo), Ismael García (percusión), Sandra Zárate y Nieves Martos a las palmas, José Manuel Arias (actor que da vida al poeta) y el cantaor Arturo Fernández.

La obra cuenta en primera persona un sueño que atemoriza a Federico García Lorca y que quiere compartir con sus invitados, a los que cita en el patio de la casa de Valderrubio, tan significativa en la obra del poeta. En ese sueño reconstruye lo que más tarde será su detención y muerte, pero al final, se despierta y vive; sólo ha sido una pesadilla. Los cantes que se han elegido para esta representación son: “Salve gitana del camino del monte”, “Fandangos de Granada”, “Tangos del camino”, “Nana”, “Guajira y liviana”; todo ello acompañado de guitarra, cello, flauta, percusión y palmas.

A pesar de los problemas técnicos que sufrimos al comienzo de la obra, el público disfrutó de esta fusión de teatro y flamenco. Especialmente aclamado fue el taconeo de Rosa Mercedes Zárate y la elocuente narración de José Manuel Arias. Lo más llamativo de la escenificación fueron los maniquíes, que ayudaban a recrear un desván. El actor forma parte de ese elenco de maniquíes mientras que el resto de artistas interactúan en la obra para conseguir una escena completa. De visita obligada para los amantes del teatro y el flamenco, y todo aquel que desee acercarse a la figura del genio granadino.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar