Bel cantismo italiano y folklore andaluz en una noche de estreno

El pasado jueves 23 de octubre, en el Aula Magna de Medicina, tuvimos la oportunidad de asistir a una velada de estreno, nada menos que el concierto inaugural de un ciclo centrado en difundir el repertorio lírico y brindar oportunidades a intérpretes emergentes. Se trata de una iniciativa conjunta de la cátedra Manuel de Falla y la asociación Juventudes Musicales de Granada, cuyo presidente, Pablo Gálvez, presentó el acto y expresó el deseo de seguir en este ambiente de colaboración. Además de la inauguración de este ciclo la ocasión era especial al incluir al estreno de Renacimiento, una obra para soprano y piano escrita por Roberto Pineda (presente entre el público), compositor y profesor del Real Conservatorio de Música Superior Victoria Eugenia de Granada. También cabe destacar la presencia como invitada de honor de Ángela Barrios, hija del famoso compositor granadino, de quien se interpretaron dos piezas.

Sin duda ya el currículum de las intérpretes daba buenos presagios de cómo discurriría el concierto. Sonia García-Quintero, procedente del Conservatorio Superior de Música de Málaga, no hace mucho volvió de su estancia Erasmus en Perugia (Italia), donde ha cursado clases de canto con Michella Sburlati y Chiara Migliari, una experiencia que le ha abierto las puertas a ser solista en el estreno mundial de la Misa Tango de Alberto Bustos en Perugia, Ancona y Cammerino, trabajo que compagina con sus estudios en el conservatorio y su trabajo en Jaén Ópera Joven. Le acompañaba al piano María del Carmen Pérez, también del Conservatorio Superior de Música de Málaga, donde trabaja como pianista acompañante y profesora de repertorio vocal. Imparte cursos de música vocal española en conservatorios italianos como los de Palermo, Cosenza, Adria, Latina, Campobasso y Avellino, junto al tenor Fernando Márquez. Es además miembro fundador del grupo Cantábile y pianista de diversas formaciones vocales como la coral Cármina Nova y el cuarteto Millenium, habiendo realizado grabaciones para RTVE, Canal Sur y Radio Clásica.

Por lo que respecta al programa, éste estaba dividido en dos partes: una primera dedicada a algunos maestros de la ópera italiana como son Bellini, Puccini y Verdi, y una segunda dedicada a compositores líricos españoles de la primera mitad del siglo XX, autores en los que el elemento andaluz era predominante (con la excepción cronológica de la obra que estrenaba Roberto Pineda). Pasaban diez minutos de las ocho cuando el concierto comenzaba, tras la presentación de Pablo Gálvez, con García-Quintero agradeciendo al público su asistencia (en especial a Ángela Barrios) y anunciando un cambio en el programa (la “Petenera” de La Lola se va a los Puertos de Barrios se caía por otra obra del compositor granadino, la “Trova” de Abén Humeya). Y sin más dilación comenzó el recital con Il Fervido Desiderio de Bellini, con una soprano que, pese a no haber tenido mucho tiempo para calentar, se mostraba segura frente al repertorio, encontrando en el final de cada pieza espacio para la exhibición de sus grandes dotes vocales. Cabe destacar a este respecto, su graciosa interpretación de “Oscar lo sa” de Verdi (de Un Ballo in Maschera) así como de dos piezas de Puccini, Morire? y la popular aria “Quando me´n vo” de La Bohème, poniendo con ésta última el broche a la primera parte y arrancando una gran ovación al público (algunos a mi alrededor le gritaban “brava!”).

Después de un breve descanso daba comienzo la segunda parte con Renacimiento, de Pineda, a quien García-Quintero agradeció la confianza y que mostraba el mismo entusiasmo que en el pequeño ensayo que realizaron ambas intérpretes antes del concierto a modo de calentamiento. Creo que fue muy acertado incluir esta obra en el programa, sirviendo como transición entre los dos repertorios explorados, al mostrar un vocabulario pianístico bastante avanzado y muy bien defendido por Pérez. No terminaron ahí las congratulaciones por parte de la soprano, que tuvo a bien dedicar a Ángela Barrios las dos piezas de su padre.

Cabe destacar de nuevo el buen hacer de las intérpretes en Tus Ojillos Negros, de Falla, y la Canción del Espejo, de Francisco Alonso, donde Pérez tejió a la perfección un acompañamiento sobre el que García-Quintero pudo moverse a sus anchas con decisión y bastante gracia. Si ya el público estaba en manos de la soprano, se los terminó de ganar en la última obra programada, la “Romanza de Angelita” de Manuel Fernández Caballero, extraída de su zarzuela Chateau Margaux. García-Quintero salió, copa en mano, animando su interpretación vocal con una embriaguez dramatizada, dando énfasis al tono festivo de la pieza ("quiero brindar/quiero reír"). De nuevo, hizo gala de su capacidad vocal al final, dejando al público deseoso de más. Nos obsequió con un bis (con referencia a Granada): la “Habanera” de la zarzuela Monte Carmelo de Federico Moreno Torroba.

Lo cierto es que no se me ocurre ningún tipo de reproche hacia la interpretación ni hacia la organización, al contrario, he de mencionar y destacar la gran labor de las intérpretes. Desde aquí animo al lector a prestar atención a los próximos eventos organizados por la asociación Juventudes Musicales de Granada, porque sin duda la inauguración no pudo ir mejor.

 

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