Rock electrónico con dosis de psicodelia

El hecho de que podamos contar con otras músicas, más allá del repertorio “clásico”, en el entorno universitario, auspiciado por el Centro de Cultura Contemporánea y la “Cátedra Manuel de Falla” constituye un elemento enriquecedor, permitiéndonos conocer y disfrutar la diversidad de la realidad musical. Aunque comenzó con bastante retraso y sin apenas espectadores, el grupo sevillano Error 6 ofreció un ameno concierto con piezas marcadas por ritmos frenéticos, melodías pegadizas y elementos electrónicos de todo tipo, lleno de dinamismo en todos los sentidos empezando por los propios músicos, que incluso interactuaban y animaban al público. Se trató pues de una música que invitaba a participar del espectáculo, incluso a bailar, más que a la escucha pasiva.

El grupo lo conforman tres integrantes, dos de los cuales trabajan con sintetizadores, siendo el restante vocalista y guitarra del grupo. Su estilo podría calificarse como "rock electrónico" pues combina rasgos de la música electrónica: el uso de sintetizadores y ordenador (para sonidos pregrabados) con elementos propios del rock, particularmente la guitarra y evidentemente la voz; también se percibía el sonido del bajo, bastante logrado para tratarse también de un sonido previamente grabado. Sin embargo, es difícil encasillar al grupo en un sólo estilo, y de hecho la simbiosis estilística fue quizás el gran atractivo de los vibrantes temas de Error 6. Podemos observar influencias del techno en el rápido tempo y el ritmo y la línea del bajo invariablemente electrónicos; del indie rock por la presencia de la guitarra eléctrica, con un papel melódico y armónico importante; así como tintes del punk en las melodías marcadas por su carácter alegre y pegadizo.

Es necesario precisar las circunstancias que impidieron que el concierto fuese un éxito, en lo que a audiencia se refiere. Así pues, se realizó en un pequeño auditorio, con sillas dispuestas a modo de un concierto quizás más "clásico", lo cual contrastaba con la música enérgica característica del rock, y especialmente en este grupo, quizás más adecuado para un espacio más amplio y abierto dónde encontremos mayor libertad de movimiento. Además de ello, el concierto coincidió con la celebración del patrón de la facultad de Bellas Artes, por lo que los potenciales asistentes (alumnos de dicha facultad) que se hallaban en todo el recinto al aire libre, comiendo y bebiendo no pudieron entrar porque dentro del auditorio no podían hacerlo. puesto que se trataba de un auditorio en el que estaba prohibido. A pesar de informarles del concierto y animar a que entraran, no mostraron una actitud muy receptiva. Con estas circunstancias, contamos con un pequeño grupo de espectadores, alumnos y otros jóvenes posiblemente asiduos a los conciertos organizados por la "Cátedra Manuel de Falla" que disfrutamos del concierto.

En cuanto al repertorio, se interpretaron un total de catorce temas, los cuales siempre iban acompañados de algún comentario o guiño al público a modo de presentación. Podemos señalar algunos patrones comunes a todas las canciones: una introducción, normalmente hecha a partir de música pregrabada o diálogos; entrada de la percusión, siempre siguiendo un patrón binario muy vivo, aunque también con break beats y sincopación; e inserción de motivos melódico – rítmicos realizados con sintetizadores que solían culminar con la entada de la guitarra que dialogaba con el resto de efectos sonoros, y a la cual se le aplicaban pedales para modificar su timbre. En la mayoría de los temas encontrábamos secciones vocales, breves y pegadizas, en inglés o en español, como en su tema “Anestesia”, o simplemente se realizaban sobre una vocal que doblaba melodías ya presentadas. Éstas eran realizadas en un registro más bien agudo, teniendo en cuenta que se trataba de una voz masculina. Además, a la voz se le aplicaban efectos como la reverberación, aunque lamentablemente, las dimensiones reducidas de la sala no facilitaban la percepción de los timbres claramente, y con ello las letras o algunos efectos.

La performance de todos los integrantes, que se notaba que disfrutaban del momento y así lo transmitían a los espectadores, animaba a unos temas que ya de por si poseían ritmos frenéticos y elementos auditivos que nos sugerían sonidos extramusicales de un gran atractivo, porque desconcertaban al oyente al tiempo que lo invitaban a seguir descubriendo la canción. En conclusión, únicamente añadir que quizás el contexto no era del todo adecuado, y hubiera cambiado mucho si se hubiese realizado al aire libre, posibilitando un público más numeroso y receptivo.

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