Redescubriendo el Romanticismo tardío

 

Amena velada la del pasado jueves 4 de diciembre en la Facultad de Medicina. El objetivo del concierto era la recuperación de un repertorio tan poco habitual como el del trío formado por el clarinete, la trompa y el piano, concentrándose en esta primera toma de contacto en compositores alemanes de finales del siglo XIX y principios del XX como Voigt, Kahn, Molbe y Reinecke. Estos creadores, he de confesar, me resultaban completamente desconocidos, jamás había leído o escuchado nada acerca de ellos. De hecho, a día de hoy sé poco más a raíz de la poca información que fui capaz de encontrar, que no pasaba de unas pocas líneas sobre su vida y obra en los mejores casos (sobre Voigt y Molbe la información con la que di no pasaba de la propia del catálogo, constando tan solo el número de catalogación y la fecha de publicación). Por suerte, sí encontré con facilidad tanto las partituras como alguna grabación no profesional. Fue precisamente esta falta de información y la calidad que vi en el repertorio la que me hizo consciente de la necesidad de la recuperación del mismo, y con esta convicción asistí al concierto, con gran curiosidad.

Allí encontré al trío, músicos de sobrada experiencia como Juan Miguel Ortega y Juan Antonio Higuero (hijo del compositor Francisco Higuero Rosado), ambos profesores de sus respectivos instrumentos, clarinete y piano, en el RCSM “Victoria Eugenia” de Granada. A la trompa encontramos a Javier Giner, hijo del compositor y director de orquesta Aniceto Giner, que es director titular de las bandas municipales de Maracena y Churriana de la Vega y ha trabajo con músicos de la talla de Daniel Baremboim, Krzysztof Penderecki o Michael Thomas.

Tras los cinco minutos de cortesía habituales en los conciertos de la Cátedra Manuel de Falla, daba comienzo el concierto con el Nocturno, op. 75 de Voigt, que con la Serenata en Fa menor, op.73 de Kahn constituyó la primera parte del programa, siendo de similar estructura que la segunda, es decir, una breve forma seguida de una obra de más extensión. Tras un breve descanso daría comienzo la segunda parte con la Ronde de Printemps, op.78 de Heinrich Molbe, para abordar después lo que creo fue el momento álgido del concierto: la impetuosa interpretación del Trío en Sib, op. 274 de Carl Reinecke.

En definitiva el concierto empezó muy bien para ir mejorando según avanzaba. La interpretación fue, en general, muy precisa, exceptuando alguna que otra entrada de la trompa. Sin duda fue de ayuda la excelente acústica (sin quitar méritos a los músicos) de la que goza el Aula Magna de Medicina, algo que Giner apuntó al final del programa cuando agradecía al público su presencia. Quizá el único "pero" que le pondría al concierto fue la elección de volver a tocar como bis el segundo movimiento del trío de Reinecke, ya que tratándose de tres músicos que gozan de no pocas tablas se podría haber preparado alguna pieza más, por muy limitado que esté el repertorio para esta formación. Sea como fuere, aún se debe congratular al trío por su esfuerzo en rescatar y divulgar un repertorio poco conocido, y esperemos que puedan seguir trabajando en ese sentido, quizá redescubriendo otros autores.

Para los más interesados en este repertorio recomiendo seguir las actividades del Trío Ortega-Giner-Higuero, una de las cuales será la inminente edición de este programa en CD.

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