¿Por qué música?

Otro curso más. Llevamos toda la vida dedicándonos a lo inútil. La música no es ni siquiera una de las Bellas Artes...un adorno, todo lo más. Los músicos (logos o no) nos encerramos en nuestra torre de marfil, con nuestras corcheas, en una suerte de realidad paralela que no importa a nadie.

Nos hemos ganado a pulso la inutilidad de la música en el sistema educativo y su desaparición como materia obligatoria en primaria y secundaria. Hemos perpetuado un sistema decimonónico de concierto que dice bien poco a una sociedad audiovisual, acelerada y tecnológica. Por no hablar del elitismo burgués de la Música (así, con mayúsculas), reservada a unos pocos que se vanaglorian de una "elevada" cultura.

¿Por qué música?

Porque la vivencia de la música desde nuestros primeros años es una experiencia intensa, expresiva, sensible, que nos hace mejores.

Porque un concierto es un acto de comunicación único e irrepetible que traspasa toda frontera, nos cuestiona como seres humanos y puede cambiar nuestra vida.

Porque no es necesario saber para vivir la música. La fruición intelectual puede venir después.

Nos hemos olvidado de la emoción: "un músico no puede emocionar a los demás si no se emociona él mismo" (C. Ph. E. Bach dixit).