La cara oculta de la música. Desmontando a Jordi Gil

En este número entrevistamos a Jordi Gil, músico, compositor y productor musical de artistas y bandas como Iggy Pop, Sr. Chinarro o Maga.

 

E: Jordi,  ¿un productor musical nace o se hace?

J: Hay productores cuyo fuerte es la composición o los arreglos, otros son capaces de provocar al músico y sacar lo mejor de él, otros solucionan problemas (como el Señor Lobo); los hay especializados en un estilo y también camaleónicos; algunos son más técnicos y otros más viscerales; y últimamente (con la crisis discográfica) se da también el “productor por defecto”, que suele ser el ingeniero del estudio cuando la banda no puede pagar un productor. En fin, un disco es normalmente un trabajo en equipo, y el equipo perfecto no existe. Conozco a muchos músicos que son más productores que algunos productores. Y viceversa.

 

E: Los G. I. Joe se vendían con sus complementos: cascos, machetes, pistolas… Por defecto, ¿ qué añadidos lleva el productor musical?

J: Buen oído y mano izquierda.

 

E: Al ritmo que avanzan las NNTT aplicadas a la música, con nuevas herramientas de software y hardware enfocadas al uso doméstico, cada vez más sencillas y efectivas ¿qué futuro auguras para la producción musical al margen de las grandes multinacionales?

J: Con la caída de presupuestos, el primer recorte ha ido precisamente a la producción. Y no sólo en los sellos independientes, también en las multis. El productor de un disco es como el director de una película. Es decir, la actriz protagonista o el cámara pueden también dirigir, pero no es lo habitual. Y no lo es por una razón.

Dicho esto, no hay que demonizar el acceso universal a la grabación. Hoy hay muchas formas de hacer discos donde antes sólo había una y eso es bueno. Por supuesto, mi papel varía de disco a disco: en algunos hago sólo la mezcla y/o el mastering y en otros la grabación; algunas veces soy sólo productor y otras hombre-orquesta.

 

E: Hablemos un poco de historia de la producción musical en nuestro país. No sé si estás de acuerdo conmigo, pero pienso que hace un par de décadas, si comparabas un disco producido en España y otro en Inglaterra o Estados Unidos, en la mayoría de los casos el español “cantaba” ¿Ahora jugamos en primera o seguimos en el siglo XX? ¿Qué ha cambiado?

J: Creo que más cuestión de presupuesto que de país. No es el único factor, claro, pero es muy relevante.

 

E: ¿Es ingrato ser productor musical? Quiero decir, si preguntas a diez personas al azar, en la calle, quién es Lady Gaga, diez conocerán a la cantante norteamericana (aunque muchos no quieran reconocerlo). Ahora, si preguntas a diez personas por el productor de Lady Gaga…

J: Volviendo a la  analogía, todo el mundo conoce a los actores/actrices, menos gente a los directores y nadie al cámara (director de fotografía). No creo que sea ingrato en absoluto, más bien al contrario. Te conoce la gente que cuenta y que te importa: los músicos, los managers y los sellos.

E: ¿Qué grado de implicación debe tener un productor con un disco, debe sentirse padre de la criatura o colega que aconseja?

J: Eso depende del margen que te dé el grupo y, en menor medida, el sello. No hay una única fórmula válida.

 

E: Puedes nombrar la producción favorita de tu carrera. ¿Te arrepientes de alguna?

J: Te digo mi favorita del año, que es más fácil: “Dadá estuvo aquí” de Chencho Fernández. La última canción de ese disco es verdaderamente especial. Se grabó muy de madrugada y estábamos todos casi dormidos. Hicimos la última toma y nos fuimos a casa. Al día siguiente hicimos otro par de tomas y estábamos bastante satisfechos. Pero antes de dar la canción por terminada, decidí escuchar la versión de la madrugada anterior. Nos quedamos todos de piedra. Tenía una atmósfera increíble. Muchas veces a los músicos les gusta pavonearse, tocar pensando más en ellos mismos que en la canción. Pero en esa toma los músicos estaban tan cansados que intentaban tocar lo mínimo posible. El resultado es sobrecogedor.

Mi gran acierto en esa producción fue no hacer nada.

E: Regálanos una anécdota de despedida.

J: Iggy Pop es cojo. Eso lo sabe todo el mundo. Pero lo que no saben (ni sabía yo) es que tiene una pierna mucho más corta que la otra. Cuando intentaba ajustarle la altura del micro, esta variaba según en qué pierna se apoyara. Y me llevé un minuto micro arriba - micro abajo hasta que me percaté de la cuestión.